El Cuarto Escalafón: Los Letales

Capítulo VIIILos Letales – El Cuarto Escalafón

Autor: Juan Pablo Rivera M.; D.R. © 2017

Categoría: Novela de Intriga

 

En el episodio anterior de El Cuarto Escalafón, una linda jovencita celebra con sus amigas… Si aún no disfrutas el Capítulo VII: Jennifer, te invitamos a leerlo para que puedas entender con claridad todos los hechos de esta interesante novela de intriga y acción. Sin más preámbulos aquí te presentamos la continuación de esta bonita historia.

La banda de Los Letales es una agrupación criminal que ha ido creciendo, conforme se ha deteriorado el sistema de justicia, la ausencia de castigos severos y la corrupción desmedida de funcionarios han servido como “el fertilizante liquido” para que esta y otras organizaciones, continúen proliferando en la mayor parte del país.

Líderes van, líderes vienen dentro de estas instituciones delincuenciales, que se alimentan del miedo y la zozobra de la sociedad; el robo, los asaltos, secuestros, “cobros de piso”, tráfico de drogas, trata de personas, entre otros; es el común denominador en el modus operandi de estos malhechores.

Novela de Intriga: El Cuarto Escalafón - Los Letales

La presión ejercida por otras “asociaciones” del crimen organizado ha obligado a Los Letales a realizar “trabajos” que se salen de sus parámetros “habituales” de operación.

De ser simples traficantes de armas y drogas se han hecho “más incluyentes” en la planeación de secuestros y en asaltos a instituciones financieras; al mismo tiempo, han incrementado la crueldad y la violencia en la ejecución de sus delitos, con el propósito de “disuadir” a los enemigos y demarcar su territorio.

Los Letales, es el capítulo 8 que corresponde a la novela de intriga El Cuarto Escalafón. Esta historia de aventuras fue escrita por Juan Pablo Rivera y ha sido ligeramente adaptada para su publicación online.

 

Las funerarias locales y foráneas continuamente ofrecen sus servicios a los deudos y familiares de las personas asesinadas por la ola interminable de ejecuciones que se cuentan entre los propios miembros del crimen, algunos policías y funcionarios caídos así como un número indeterminado de gente inocente.

Los velatorios, se han expandido como “contaminación”, han obtenido jugosas ganancias y el censo empresarial de Xocomayal lo ratifica, antes del “holocausto” sólo había seis casas de duelo y hoy existen cerca de veinticinco.

La planeación del secuestro de Jennifer fue un grave error de los líderes de Los Letales; fue algo que se salió de control, así lo expresaron las personas que participaron en el ilícito; frente al “consejo” criminal.

Argumentaron que no pensaron que la jovencita moriría por el consumo de GHB, pero que tratarían de subsanar en lo posible la falta, organizando para ello, una serie de asaltos exprés para allegarse del dinero que no habían podido obtener del rapto.

A un chasquido de los dedos del cabecilla de Los Letales, hizo su aparición “El Alacrán” el máximo matón a sueldo del Organismo; frente a los presentes, desenfundó una espada sarracena al tiempo que les gritaba a los tres inculpados:

«—¡Peleen, luchen por su vida!, ¡si me vencen serán libres!»

Los condenados se empequeñecieron y trataron de unir sus espaldas para hacer una especie de flor de tres pétalos con la intención de defenderse, sacaron sus cuchillas y con el temor en sus caras, esperaron el ataque de aquel temerario ejecutor.

La intención fue buena pero insuficiente, con la velocidad de un rayo cayó al piso borboteando sangre, el cuerpo acéfalo del que comandara la misión fallida, después rodaron irremediablemente las otras dos cabezas, adornando el piso con coágulos sanguinolentos.

El premio en estos casos es directamente proporcional al éxito o al fracaso y en todo momento es la vida la que está en juego, tarde comprendieron los tres jóvenes en lo que se habían metido.

Después de limpiar el sable con un pañuelo de color marrón y recoger el fino sombrero “panamá”, El Alacrán hizo uso de la palabra y recomendó a la “asamblea” abandonar inmediatamente aquella plaza porque tenía conocimiento de que “La Organización” estaba ofreciendo una gran cantidad de dinero para que “Los Contratistas” o “Cazadores” investigaran, encontraran y ejecutaran a todos los implicados en la muerte de aquella muchachita.

“El consejo” decidió ausentarse, pero sin renunciar por completo al área de operaciones; para ello, dividió en cinco zonas la ciudad y puso al mando, a una persona de confianza en cada una de las secciones, que quedaron a su vez, respaldadas por un número importante de colaboradores.

Después de ocho horas de camino, la jerarquía de Los Letales encontró en aquel lugar desértico cercano a Villa Celeste, el sitio ideal para resguardarse y dirigir sus operaciones, rodeado de sinuosas montañas vestidas de arbustos pequeños y extensas estepas al pie de sus faldas.

El nuevo control de mando parecía mucho más seguro que el antiguo centro, a pesar de que el calor implacable durante el día y el frío intenso durante la noche lo hacían inhóspito para el común de los mortales.

Con el afán de convertirlo en una zona mucho más habitable y agradable, decidieron reconstruir las instalaciones de una antigua mina abandonada durante el siglo XVIII, todo parecía perfecto, el consejo criminal estaba satisfecho por la sugerencia que les hiciera su mejor mercenario.

En aquel nuevo territorio, El Alacrán mostró una actitud diferente, se mantenía siempre en un estado de alerta máxima; empezó a entrenar como desquiciado, dejó de drogarse y de beber alcohol para desintoxicarse por completo.

Para los tres jefes no era común verlo así, y aun cuando intentaban manifestar una pasiva tranquilidad, estaban lejos de sentir la calma que “expresaban”; sabían que aquel rapto que terminó en tragedia, les traería tarde o temprano, un río de sangre y de desgracias, habría que estar preparado para cualquier cosa, en todo momento.

Continuará…

Capítulo IX Ya disponible!!
Esperamos que esta gran historia, esté resultando de tu agrado y que vuelvas a visitarnos para leer el Capítulo IX de El Cuarto Escalafón. Esta es una novela de intriga y mucha acción, en dónde Paulino vivirá arriesgadas aventuras cuando tenga que enfrentar de forma decidida a todos los que comulguen con la maldad.
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